La estructura y uso de la caza primitiva, un modelo de gestión aplicable a la dirección y control de un trabajo de captación de inmuebles
Antes de que Robert Ardrey popularizase en su texto de 1972 (1) la expresión La hipótesis de la caza, muchos otros autores habían señalado variados aspectos que finalmente, Ardrey publica en su libro (2), en el que resume su visión, con estas frases:
Si entre todos los miembros de la familia de los primates solo el hombre es único, aun en sus más nobles aspiraciones, es porque solo nosotros, a través de incontables millones de años de evolución, nos vimos obligados a matar para sobrevivir. (Pág. 18 de la Ed. Española)
Nota (1): The Hunting Hypothesis ?€ A personal Conclusion concerning the Evolutionaty Nature of Man
Nota (2): Al fin de su texto, Ardrey recoge múltiples referencias a muchos otros textos de autores distintos que habían tratado estos temas. Páginas 253 y 254 en la edición española.
La hipótesis de la caza, reposa en nuestra necesidad de carne que nosotros mismos cazábamos y matábamos. (Pág. 61, obra cit.)
Y para ello, se necesitaba una estructura, un sistema, un proceso para huir de la escasez, que garantizase la necesidad de obtención de energía que el proceso de humanización, y nuestra propia supervivencia, exigían.
Ese sistema, diríamos en la actualidad, consistió en la organización de una banda (partida) de cazadores que la obtuviese.